La gran diversidad de Internet

Aquí os dejo (aunque sospecho que os puede haber llegado por otros medios) un pdf de esos que se envían como una cadena, acerca de Carlos J. Palomino, el chaval asesinado recientemente por un fascista en Madrid. Mientras muchos creen que el sentimiento de repulsa hacia el asesino y hacia su ideología es casi universal, aquí podemos ver cómo se justifica indirectamente el crimen poniendo a caer de un burro al chaval asesinado.

 Da lástima decirlo, pero hay mucho por convencer y mucho por hacer.

Barbarie

Aunque les advierto que este video puede fácilmente producir náuseas, les recomiendo que, al menos, comiencen a verlo. Sólo hasta ver de qué va y hasta dónde puede llegar la pérdida de sensibilidad de algunos seres humanos: http://www.petatv.com/tvpopup/Prefs.asp?video=fur_farm&chgpref=1

Suenan las trompetas, todos callados…

Es un truco viejo como el que más: si hay problemas, toca el clarín y que suene a degüello si es posible. Cualquier aprendiz de gobernante aprende en la inencontrada Escuela Oficial de Gobierno algunas reglas simples para mantener su reino cohesionado y evitar los abscesos de mal humor de los gobernados. Uno de los primeros que se aprende es éste de agitar el muñeco de la guerra unos metros más allá de su cara, para que todos miren al muñeco y no a la cara del gobernante.

Probablemente alguien en Ferraz ha pensado que si no se conseguía llevar al PP a la senda de los buenos usos y maneras institucionales en el terreno del terrorismo o de la monarquía, seguramente no podrían aguantar la presión de sus propias filas si se les situaba ante la tesitura de aplaudir al Gobierno o pasar por unos traidores ante casos como éste. No está mal pensado, la verdad, pero la experiencia debería ser mejor consejera a la hora de decidir con qué fuegos jugar. La amenaza de Al-Qaeda no puede, por desgracia, tomarse a la ligera, y aunque la inclusión de España entre sus destinatarios esté probablemente motivada por las condenas del 11-M (algo que había que hacer, no importa a qué amenazas diera lugar), lo cierto es que la visita de Juan Carlos I a Ceuta no ayudará precisamente a suavizarla.

Japón también traiciona a Bush

No parece que Bush vaya a tener una cálida despedida en este final suyo de legislatura. Comenzó la cuestión con la alevosa traición de que fue objeto por parte de Rodríguez Zapatero y su gobierno; después fue su mayoría en el Congreso, que también le abandonó para ir a refugiarse en manos del Partido Demócrata; más tarde, y casi hasta ahora mismo, fueron sus amigos y colaboradores los que se han ido uno detrás de otro del Gobierno; ahora, hoy mismo, le toca el turno a Japón.

El país de la bandera que se parece tanto a un huevo frito es oficialmente pacifista. Claro, después de Hiroshima y Nagasaki a ver quién no lo es. Pero en fin, sea con la boca pequeña o grande el caso es que Japón ha mantenido, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, un estatus de no beligerancia generalizada ante todos los conflictos. Pero hete aquí que tras el atentado de las Torres Gemelas, los sucesivos gobiernos nipones han venido siendo bastante receptivos a la sonata ejecutada por el gobierno de Georges W. Bush. En consecuencia, han aparcado su profesión de fe pacifista y han destinado buques de guerra (que, no obstante su pacifismo, los tienen, ya que este pacifismo no implica estar con una mano delante y otra detrás) a la labor de repostaje de combustible en alta mar para los barcos de guerra de varias nacionalidades que operan en el Índico, especialmente los norteamericanos, de cara a las operaciones en Afganistán.

Pero es la cuestión que la marcha de los acontecimientos políticos en Japón han trastocado los planes ultraconservadores del Primer Ministro Fukuda y han dado la mayoría en el Senado al Partido Democrático de Japón, en la oposición. Y como el acuerdo que permitía a las fuerzas navales japonesas cumplir las referidas misiones se agotaba precisamente en estos días, los del PDJ han aprovechado y han vetado la continuidad del mismo, veto que surte efecto a partir de hoy, 1 de noviembre. Resultado: los barcos japoneses no abastecerán ya a los norteamericanos y de otras nacionalidades en el Índico.

No puede uno fiarse de estos japos.

El valor de una sentencia

No fue ETA. Pero eso no importa tanto por sí mismo como por lo que tiene de negación de la famosa teoría del PP.

El Egipcio es absuelto. Pero no significa necesariamente que no se le considere autor intelectual de los atentados, sino simplemente que el tribunal entiende que al haber sido condenado en Italia por pertenencia a banda armada, no se le puede juzgar en España por la misma causa.

No se otorga a la política bélica de Aznar la categoría de desencadenante de los atentados, sino que se considera que éstos fueron motivados por el deseo de atacar a la civilización cristiana y occidental.

Como se puede ver, luces y sombras. El PSOE, los fiscales y los abogados de la acusación particular insisten no sólo en que la instrucción, el juicio y la sentencia han sido modélicos por su magnífico y rápido funcionamiento, sino en que la sentencia en sí misma es un modelo por lo que se ajusta a la filosofía garantista del sistema judicial español. La derecha en pleno, la política, la mediática y la sociológica, no dicen lo contrario abiertamente, pero se agarran a cuantos clavos ardiendo divisan para sostenella y no enmendalla.

Es decir, nada nuevo.

Y esa es la medida que nos debería importar de las cosas. Tres años y medio después de la masacre las dos mitades en que la sociedad española quedó dividida continúan teniendo cada una su propio universo: político, social, judicial y de comunicación. Por el procedimiento de hacer ver que es fraudulento todo lo que las instituciones como tales dictaminan en contra de sus posturas, el PP ha ido creando una especie de sensación de Estado paralelo que actúa cuando no le satisfacen las decisiones y conclusiones de la parte del Estado oficial que se manifiesta en cada momento.

Y estando así las cosas, los demás estamos en desventaja. Porque queremos atenernos a la legalidad y sólo alcanzamos a ver cómo ellos se la pasan por la entrepierna. Se necesita un gran pacto político promovido por el PSOE para desalojar del aparato de Estado a lo más granado de la derecha cavernícola que, evidentemente, no sólo no ha desaparecido en los últimos treinta años, sino que se ha hecho más fuerte y escandalosa después de atravesar un largo túnel del que la mayoría pensaba que no saldría nunca. Un pacto que implique garantías de una acción social y política de izquierda más coherente de lo que lo ha sido en esta legislatura, sin tantas sombras junto a las luces.

Un pacto que se establezca de tal manera que destierren sus miedos y prevenciones decenas de miles de personas atemorizadas por el auge ultraderechista; mosqueadas por la carestía de la vida y la dificultad para planificarla a medio plazo; hartas de ver cómo desaparece el país oculto tras una torre de apartamentos; asqueadas de comprobar cómo crece el patrioterismo barato y precursor de los más señalados fascismos… Un pacto que permita que toda esa gente destierre su escepticismo y sus miedos y vote a quien deba hacerlo a sabiendas de que su voto no se usará una vez más para avalar políticas dirigidas a satisfacer los intereses de una selecta camarilla que a nada le hace ascos y a la que todos parecen querer servir, en lugar de los intereses de la mayoría.

Entonces podrá haber una acción realmente eficaz contra esta ultraderecha que nos eructa su aliento cada vez que habla. Entonces sí podrá hacerse un completo y cuidadoso recuento de responsabilidades. De las del 11-M y de otras muchas cosas. Y hacer que paguen los responsables.

Estoy casi seguro de que entonces sí que descansarán las víctimas y sus familiares. Mientras tanto, tendrá que valerles con lo que hay.

La sanidad del PP según Forges

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Os dejo una colección del mejor Forges para que el cabreo de los atascos de comienzo de puente se pasen antes y mejor.

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Los rostros socialistas de ayer y de hoy

Los veinticinco años de la victoria electoral socialista de 1982 han deparado una reapertura generalizada de los tarros de las esencias del socialismo español de bandera. Felipe y Alfonso, tanto monta, monta tanto, han sacado a pasear su palmito y han dejado una cosa clara: son, básicamente, los que fueron. Sus opiniones no han cambiado, si acaso se han aposentado más aún gracias a una particular forma de pedantería autocomplaciente en el caso de Felipe González; y se han vuelto menos ácidas y más bobas en el caso de Guerra, por quien los años han pasado menos indulgentes que por su querido amigo y valedor.

Pero al margen de lo dicho por ambos (bastante previsible en cualquier caso), me llama la atención la comparación que es posible hacer ahora que les vemos a ambos en la caja tonta casi a continuación de los líderes actuales del PSOE. En muy pocos días uno ha podido ver a Pepe Blanco en el programa 59 segundos, a Zapatero en su gira ferroviaria, a Guerra en el sarao de aniversario y a Felipe en sus encumbradas entrevistas. ¿Qué diferencias hay entre unos y otros?

Yo creo que Rodríguez Zapatero es menos político y más progresista que González. Y creo que Blanco es menos florentino y más firme que Guerra. Creo que quizás hoy el GAL habría tenido menos cabida en el PSOE de la que tuvo en sus tiempos, y que la corrupción masiva de los tiempos felipistas no ha desaparecido, pero sí se ha cuarteado y resquebrajado en sus torres más altas, aunque siga habiendo, probablemente, caseríos suficientes repartidos por toda la geografía como para preocupar a cualquiera.

Pero los tiempos de unos y de otros son distintos y nadie puede razonablemente poner la mano en el fuego por lo que hubiera podido dictar ZP sobre la entrada en la OTAN o sobre la “modernización” de la estructura administrativa, laboral y legislativa española. Lo que sí sabemos es que los principales logros del socialismo felipista de los setenta y los ochenta en materia de destrucción del movimiento obrero español forman parte del acervo que el actual PSOE guarda celosamente en su caja fuerte. Ni Zapatero ni ningún otro han dicho nada en contra de ello.



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