
No parece que Bush vaya a tener una cálida despedida en este final suyo de legislatura. Comenzó la cuestión con la alevosa traición de que fue objeto por parte de Rodríguez Zapatero y su gobierno; después fue su mayoría en el Congreso, que también le abandonó para ir a refugiarse en manos del Partido Demócrata; más tarde, y casi hasta ahora mismo, fueron sus amigos y colaboradores los que se han ido uno detrás de otro del Gobierno; ahora, hoy mismo, le toca el turno a Japón.
El país de la bandera que se parece tanto a un huevo frito es oficialmente pacifista. Claro, después de Hiroshima y Nagasaki a ver quién no lo es. Pero en fin, sea con la boca pequeña o grande el caso es que Japón ha mantenido, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, un estatus de no beligerancia generalizada ante todos los conflictos. Pero hete aquí que tras el atentado de las Torres Gemelas, los sucesivos gobiernos nipones han venido siendo bastante receptivos a la sonata ejecutada por el gobierno de Georges W. Bush. En consecuencia, han aparcado su profesión de fe pacifista y han destinado buques de guerra (que, no obstante su pacifismo, los tienen, ya que este pacifismo no implica estar con una mano delante y otra detrás) a la labor de repostaje de combustible en alta mar para los barcos de guerra de varias nacionalidades que operan en el Índico, especialmente los norteamericanos, de cara a las operaciones en Afganistán.
Pero es la cuestión que la marcha de los acontecimientos políticos en Japón han trastocado los planes ultraconservadores del Primer Ministro Fukuda y han dado la mayoría en el Senado al Partido Democrático de Japón, en la oposición. Y como el acuerdo que permitía a las fuerzas navales japonesas cumplir las referidas misiones se agotaba precisamente en estos días, los del PDJ han aprovechado y han vetado la continuidad del mismo, veto que surte efecto a partir de hoy, 1 de noviembre. Resultado: los barcos japoneses no abastecerán ya a los norteamericanos y de otras nacionalidades en el Índico.
No puede uno fiarse de estos japos.
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